martes, 29 de marzo de 2016

Articulo Medico: El lado médico de los monstruos de terror: Vampiros y hombres lobo



    Los mitos y la cultura popular son un buen caldo de cultivo para las fantasías de terror, que van evolucionando según las sociedades. Los hechos se van desvirtuando en leyendas y lo que en principio era algo normal con una explicación lógica y racional va convirtiéndose en extraordinario y tenebroso gracias a la ignorancia, el miedo por lo desconocido y el boca a boca. Casi todo monstruo tiene un remoto origen real, escondido más allá de las pinceladas de imaginación. Mi intención con este artículo es divagar, haciendo al tiempo uso de la lógica, sobre algunos de los posibles orígenes que llegaron a crear lo que en la actualidad conocemos como vampiros y hombres lobo.
Vampiros
   Posiblemente, los monstruos más carismáticos de todos. Su sabiduría acumulada a lo largo de siglos gracias a su inmortalidad, su sed de sangre y sus rasgos estilizados no han sido desperdiciados por la industria del cine. Junto a los zombies o muertos vivientes, los vampiros son los monstruos de terror que más aparecen en la pequeña y gran pantalla. Pero, ¿qué hay de realidad en ellos? ¿De dónde surgió que no pudieran ver la luz del sol, ni tomar ajo o que necesiten la sangre para sobrevivir?
Aversión a la luz del sol
   Como todos ustedes saben, los vampiros huyen de la luz del sol ya que les provocan quemaduras si la exposición es corta o la muerte si la exposición es prolongada. Por lo que su actividad se centra en la noche mientras que por el día duermen en sus cómodos ataúdes. Existen numerosas enfermedades en las cuales existe una aversión a la luz del sol, lo que termina provocando la reclusión del individuo. Entre aquellas más frecuentes, encontramos los casos más graves de fotosensibilidad en el lupus eritematoso sistémico y algunos tipos de porfirias. Ambas podrían estar asociadas tanto a hombres lobo como a vampiros. Pero por las cualidades de cada una, el lupus estaría más unido a los hombres lobo y las porfirias a los vampiros.
   En ambas se produce una fotosensibilidad: La exposición a la luz solar provoca al poco tiempo lesiones cutáneas visibles y el empeoramiento de la enfermedad que se padece.
Un posible origen del mito podría deberse a las personas que padecían estas enfermedades. Debido a sus lesiones cutáneas y al daño que la luz solar les provocaban, tendían a encerrarse durante el día y centrar su actividad por la noche, lejos de las inquisidoras miradas de los vecinos por el aspecto de su piel. Si era necesario salir a plena luz del sol, las ropas negras, con sombrero y capa eran un buen método de protección.
   En las porfirias se produce una alteración metabólica en el proceso de síntesis del grupo Hemo. Este grupo está implicado en el transporte de oxígeno y se encuentra en los glóbulos rojos formando la hemoglobina. Debido a la alteración de la síntesis de dicha molécula se acumulan moléculas intermedias en la ruta de la síntesis llamadas porfirinas. Son estas porfirinas acumuladas en la piel las que provocan que, tras la exposición solar, se den una serie de reacciones químicas que produzcan lesiones cutáneas en forma de ampollas y quemaduras.
En casos bastante graves de porfirias, el aspecto puede dar pie a muchos mitos y más cuando hay ignorancia de por medio. Si quieren ver un caso real, aquí tienen uno: Porfiria (¡Aviso! Imágenes Impactantes). Gracias a Evil Preacher por descubrírmelas.
Palidez de la piel
   El tono de los vampiros es de un blanco casi espectral. Una explicación a esta descripción tan tópica podría ser debido a la anemia por déficit de hemoglobina consecuencia de la porfiria. Al no sintetizarse suficientes glóbulos rojos y de la calidad adecuada, uno de los signos más llamativos es la palidez cutánea.
Intolerancia al Ajo
   La alteración de la síntesis del grupo Hemo que se da en las porfirias puede verse aún más agravada por la ingesta de ajo. Eso se debe a que, de normal, las personas que tienen porfiria siguen produciendo el grupo hemo aunque en menor cantidad. En algunos tipos de porfiria, si además añadimos ajo, la alteración es mucho mayor ya que actúa “bloqueando” aún más el proceso de síntesis del grupo hemo. Por tanto, se produciría instintivamente una repulsión completa a este alimento tras tomar por primera vez este alimento y comprobar que sus síntomas empeoraban.
Presencia de sangre en dientes
   Cuando pensamos en un vampiro con sangre entre sus colmillos es lógico pensar que hace poco que ha encontrado una víctima de la cual alimentarse. Precisamente, otra de las características de la porfiria es que las porfirinas pueden provocar orinas y dientes rojizos (eritrodoncia). La gente, llevada por la superstición, posiblemente confundiera esos dientes rojizos con la ingesta de sangre.
 Sin reflejo en el espejo
   Además de las porfirias, existe también una enfermedad que podría haber alimentado el mito del vampirismo: La rabia. En ella podría encontrarse una aversión al ajo y a la luz debido a una hipersensibilidad. Si unimos eso al hecho de que la rabia puede provocar un aumento de agresividad e hiperactividad que podría llegar a altas horas de la noche, la teoría de la rabia toma más fuerza. Precisamente, en la cultura popular de hace siglos se encontraba el dicho de que un hombre sin rabia podía mirar a su propio reflejo. De ahí que los vampiros no pueden verse reflejados en los espejos, al estar “rabiosos”.
Hombres Lobo
   Híbridos antinaturales con cierto aspecto humano pero con comportamiento totalmente animal, los hombres lobo a menudo se han asociado como monstruos inferiores en la jerarquía de los monstruos de terror. La poca capacidad de razonamiento que poseen les lleva a actuar en impulsos sin estrategias elaboradas de caza como los vampiros. La brutalidad y la puesta en escena sin rodeos es su modus operandi.
Aspecto de Lobo
   El lupus eritematoso sistémico es una enfermedad autoinmune. El sistema defensivo no reconoce a los tejidos como propios, sino como extraños y comienza una reacción inmune contra el propio cuerpo. Es decir, se vuelve loco y no distingue aliados de enemigos. Es una enfermedad que puede manifestarse de mil maneras diferentes por lo que la llaman “la gran simuladora”. Una de sus principales manifestaciones es el enrojecimiento de la piel por un fenómeno de inflamación.
Su nombre, “lupus”, significa precisamente lobo en latín. Y no es casualidad, ya que puede provocar, debido a ese enrojecimiento de la piel en zonas concretas, una cara con aspecto de lobo.
 Aparte del lupus, también podríamos encontrar una enfermedad mucho más rara pero cuyo aspecto bien daría lugar a la confusión con un hombre lobo, la hipertricosis lanuginosa congénita.
La presencia de pelo a lo largo de casi todo el cuerpo que tienen las personas con este síndrome podría haber alimentado la imaginación de la gente. Fácilmente podrían haberse pensado que eran cruces entre hombres y lobos o simplemente monstruos salidos del más remoto bosque.
Agresividad Animal
   Entre las numerosas causas que podrían explicar el comportamiento brutal de esta criatura, encontramos principalmente dos: La licantropía y los niños salvajes desarrollados desde pequeños en plena naturaleza. La licantropía consiste en un trastorno mental en el cual la persona cree que es un lobo y se comporta como tal: Come carne cruda, se comunica por gruñidos, se mueve a cuatro patas, etc. En numerosos países de Europa a lo largo de la Edad Media se dieron numerosas situaciones de alarma social por la temida existencia de los hombres lobo (al igual que las brujas). Esta histeria colectiva pudo llevar a que trastornos mentales como la licantropía aparecieran aún más debido a la influencia que la cultura tiene sobre este tipo de trastornos. Aquellos que ya de por sí estaban al borde de la locura veían como ésta tomaba forma en aquello que más imaginación y miedo provocaba en la población. Los niños salvajes, apartados de la sociedad desde pequeños, adquieren un comportamiento animal que bien podrían haber reforzado aún más el mito de los hombres lobo. Eran incapaces de comunicarse excepto con gruñidos. Aún con la más estricta educación tras reinsertarlos en sociedad, sólo se podía conseguir que mencionaran algunas palabras sueltas. Su forma de moverse, de comer y, en definitiva, de vivir, les convertían en el objeto de todas las miradas. La famosa historia de Mowgli en el Libro de la Selva no es sino una narración con una base más real que ficticia. Aún a día de hoy todavía pueden verse de tanto en tanto de niños criados en plena naturaleza que han logrado sobrevivir por ellos mismos.

Extraído de: http://medtempus.com/archives/el-lado-medico-de-los-monstruos-de-terror-vampiros-y-hombres-lobo/





martes, 4 de agosto de 2015

Cosmovisión Épica- Algunas características principales.

Cosmovisión Épica




   Los orígenes de la literatura española (propiamente castellana), son vagos e imprecisos. Si partimos de la idea de que no llegó a escribirse sino probablemente en los siglos IX o X, y estas obras se fijan con el nacimiento de las primeras obras literarias en romance (estas primeras obras escritas en romance debieron ser, como ocurrieron con otras literaturas, de carácter épico y en verso). Pero vayamos desarrollando por pasos.


Origen del Romance


   No se posee ninguna obra escrita correspondiente a este primer periodo del romance: “Tal periodo habría de colocarse en el siglo X, y todas las obras que han llegado a nosotros a una época posterior”[1].


El idioma que empezó a hablarse en Castilla en estos oscuros orígenes se llamó romance,, voz que proviene de Roma, de la expresión hablar a la romana.


Hubo 2 tipos de romances:


1- El romance Popular, desde el siglo VIII, del cual no queda ningún registro.


2- El romance Literario, que aparece en el siglo XII, con la primera obra escrita en esta lengua, el Poema del Mío Cid (o Cantar del Mío Cid).


   En España, hasta el siglo X, solo se escribió en latín, el bajo latín de los eruditos, pero ya con muchas expresiones romanceadas, como se pueden observar en documentos de ese siglo. Antes de ese latín romanceado y escrito, existió el hablado.


   Las primeras obras de las letras hispánicas no han llegado hasta nosotros, lo que dificulta el estudio de este periodo. Solo contamos con un poema perteneciente al siglo XII, el Cantar del Mío Cid, de extraordinario valor, no solo por ser la primera obra literaria española, sino por ser una de las joyas más puras de toda la literatura medieval, tanto española como extranjera. Algunas otras obras posteriores posiblemente del mismo género como el fragmento de un cantar sobre Roscenvalles, del siglo XIII y el Cantar de Rodrigo, del siglo XIV, es lo único que queda de la producción primitiva española.

   La Epopeya surgiría así en España contemporáneamente con los mismos héroes que en ellas se cantan. El Cid, el conde Fernán Gonzales, los Infantes de Lara, inspiran a los anónimos autores de las primitivas gestas heroicas y sus épicas hazañas conmueven hondamente a través de todas las capas sociales, del Rey al Labriego, al pueblo español. De ahí su carácter realista y la precisión histórica que es un rasgo característico de las gestas españolas, por oposición a las francesas, las que se han escrito mucho tiempo después de la muerte de sus héroes. Se apartan de la verdad histórica para dar paso a la fantasía y la leyenda.

   La epopeya española surgió, por consiguiente, en medio de la Reconquista, en momentos de gran exaltación del sentimiento heroico y nacional.

Características de las primitivas gestas castellanas

    El repertorio de los Juglares[2] estaba formado por las gestas o cantares de gesta (gesta, del Latín, “hazaña”). Estas eran largas narraciones en verso, en las cuales se contaban hazañas de los héroes nacionales. Poseían estas características:

A-Eran populares: Obras anónimas, pero sin dudas escritas por letrados o personas con cultura literaria, nacían en el pueblo –con todos los elementos vivos del mismo- e iban dirigidos a todas las clases sociales, al pueblo mismo.

B-Tenían fondo histórico: El tema de los primitivos poemas castellanos es siempre histórico. En esta época, no hay historia propiamente dicha, y solo recogen los hechos de armas y las hazañas que encienden el sentimiento nacional de los castellanos, en los poemas de gesta, verdaderos anales de esos tiempos (de aquí partirán las primeras crónicas históricas de la península). Estos poemas se diferencian en este aspecto de los franceses, en los cual predominan lo fantástico sobre lo histórico. De ahí que en ellos – según Menéndez Pidal[3]- “los juglares cantan con sus instrumentos y ademanes no solo para recreo, sino para la información de los oyentes (ad recreationem et forte ad informationem), rasgo éste que distingue la gesta española de las demás gestas medievales.”

C-Eran realistas, como se vio en el ítem anterior.

D-Se transmitían oralmente: Se singularizan también estas canciones de gesta por su carácter evolutivo, pues ellas han sufrido modificaciones y ampliaciones a medida que pasaban los años y se difundían en el pueblo.

E-Su carácter nacional: Antes del siglo XII, la épica castellana no se resiente de la influencia alguna. A partir de dicho siglo, se nota en ella la influencia de la épica francesa, cosa que se puede explicar, ya que en los primeros siglos de la Edad Media eran frecuentes las peregrinaciones hasta Santiago de Compostela, en honor al apóstol Santiago, las que sguian el llamado “camino francés·

F-Versificación: Las canciones de gesta presentan una métrica muy irregular. Predominan los versos de catorce (alejandrinos) o dieciséis silabas, pero también los hay de otras medidas. En la acentuación, son así mismo, irregulares.

G-Los autores: Desconocemos los nombres de los autores de las canciones de gestas. Lo mismo que ocurre con otros primitivos géneros: teatro, novela, etc. Menéndez Pidal llama Juglares a los autores de las primitivas gestas. Debido a las características anteriores vistas, y también a que en esa época, no existía como ahora el concepto de autor, ya que se consideraba (según el pensamiento medieval) que el único autor de todo era “Dios”, y los hombres, simples vehículos de sus mensajes.

[1] Fitzmaurice-Kelly, Historia de la literatura española, Madrid, 1926
[2]  Tema que será tratado en clase, al igual que la figura del Trovador
[3] Extraído del manual para cuarto año de Fermín Estrella Gutiérrez “Literatura española con antología, Editorial Kapeluz, Buenos Aires, Argentina, 1984.


domingo, 5 de julio de 2015

El hombre que ríe - (the man who laughs) de Victor Hugo.

Dato interesante, esta película de 1928 inspiró a Jerry RobinsonBill Finger y Bob Kane para crear al enemigo de Batman, su contraparte, el Jocker.
La ultima imagen, pertenece a la película de 1928

    Dirigida durante los últimos años de su carrera, justo cuando Paul Leni se encontraba a las puertas de Hollywood, El hombre que ríe es una adaptación de la novela homónima de Victor Hugo capaz de dar forma y comprimir algunas de las características del expresionismo alemán (lugar del que procedía el autor de El legado tenebroso) para sumergirnos en la historia de Gwynplaine, un pequeño que después de ser sometido a una operación quirúrgica que dibujará por siempre jamás una sonrisa en su boca, encontrará, con un bebé en sus brazos, cobijo bajo la caravana de Ursus; todo ello tras quedar huérfano debido a la muerte de su padre en manos de un malvado Rey y su bufonesco ayudante.
    Lejos de transformarse en uno de tantos relatos donde, con la maduración del muchacho, se nos citará en el contexto perfecto para que el protagonista pueda urdir su venganza, Leni prefiere centrar su relato entorno a la humanización de la figura de Gwynplaine, un personaje que se recluirá en su entorno, formado por el propio Ursus y la bella Dea, únicamente dejándose ver en sus actuaciones para el espectáculo ambulante de su cuidador. En ese marco, Leni construye un relato pausado que busca huir de la acción para fomentar una relación, la de Dea y Gwynplaine, que funcionará como eje del film construyendo entorno a él un poderoso y crudo drama romántico donde, ni el acercamiento en sus minutos finales a un cine quizá más desposeído de esas cualidades que venían rodeando la obra, ni la ruptura de un tono decididamente más terrenal para forjar una conclusión consecuente, logran diluir ese profundo halo, y todavía menos la interpretación de un Conrad Veidt que ya ha quedado grabada a fuego en la retina de más de un espectador por méritos propios.



lunes, 22 de junio de 2015

The Wall Pink Floyd - Subtitulada en español


Paulo Freire "pedagogía del Oprimido" Link de entrada

     (Recife, Brasil, 1921 - São Paulo, 1997) Pedagogo brasileño. Estudió filosofía en la Universidad de Pernambuco e inició su labor como profesor en la Universidad de Recife, como profesor de historia y filosofía de la educación. De creencias profundamente cristianas, Paulo Freire concibió su pensamiento pedagógico, que es a la vez un pensamiento político. Promovió una educación humanista, que buscase la integración del individuo en su realidad nacional. Fue la suya una pedagogía del oprimido, ligada a postulados de ruptura y de transformación total de la sociedad, que encontró la oposición de ciertos sectores sociales. Definió la educación como un proceso destinado no a la domesticación sino a la liberación del individuo, a través del desarrollo de su conciencia crítica.
     Las ideas educativas de Paulo Freire quedaron recogidas en los diversos ensayos que publicó. Entre otros títulos, destacan La educación como práctica de la libertad(1967), Pedagogía del oprimido (1969) y Educación y cambio (1976).
http://www.servicioskoinonia.org/biblioteca/general/FreirePedagogiadelOprimido.pdf